¿CÓMO HACER PARA PERSUADIR SIN PRESIONAR, CÓMO USAR Y MANTENER LA INFLUENCIA EN LOS DEMÁS SIN MANIPULAR?

Rockefeller decía: “La habilidad para tratar con la gente es un bien que se puede comprar como el azúcar o el café y yo pagaré más por esa habilidad que por cualquier otra”.

Leyendo al Psiquiatra Mark Goulston (Consultor, columnista, consejero y negociador de rehenes del FBI) y al Coach Ejecutivo John Ullmen, conferencista del tema de liderazgo en la UCLA y que además trabajó en los servicios de inteligencia del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, hay 2 temas claves: INFLUENCIA Y PERSUACION.

Lo que aprendí de ellos y ahora comparto con ustedes es lo siguiente:

En cuanto a la influencia, hay que diferenciar entre la “influencia desconectada” – manipular a los otros para que hagan lo que tú quieres y la “influencia conectada” – entender lo que los otros quieren y vincular sus deseos y necesidades con los tuyos. Esta última es más pertinente hoy en día.

La influencia que alimenta las relaciones prolongadas y atrae admiradores no tiene atajos, sin embargo, puede desarrollarse con perseverancia y conciencia, hasta hacerlo un estilo de vida.

Desgraciadamente, la naturaleza humana, o los instintos, pueden hacer que actuemos mal en muchos de nuestros encuentros con los otros. Por ejemplo, ver las cosas desde un punto de vista egoísta o urgir a las personas a adoptar una manera de pensar diferente, tratar de venderles, hablar más que escuchar, y ponerse a la defensiva, discutir y ser terco ante la oposición.

 Para ser realmente influyente y persuasivo, evitemos esos defectos, lo cual puede requerir que luchemos contra nuestros impulsos.

Para lograr un resultado con el que todos ganemos, ayuda reflexionar en lo que el otro esté diciendo para entenderlo. De tal forma que cuando alguien no concuerde contigo, reprime el impulso de hacer oídos sordos y ponerte a la defensiva: escucha con más atención y admite la posibilidad de que estén diciendo algo que tu no hayas considerado. Con una práctica a conciencia y mejorando poco a poco, puedes adquirir nuevos hábitos y, en realidad, un modo de vivir.

Ese método genera admiración, respeto, amor, mucha influencia e, incluso, puedes obtener lo que deseas, porque los otros desearán estar y trabajar contigo.

En resumen, estas son las recomendaciones para lograr una “influencia verdadera y conectada”:

  • Sirve a los otros sin esperar nada a cambio.
  • Reprime tu punto de vista y entiende el modo de pensar de los que te rodean.
  • Escucha sin interrumpir ni pensar en tu respuesta hasta que realmente hayas entendido lo que el otro está diciendo. Eso te permite identificar y solucionar los problemas.
  • Conoce sus deseos, inseguridades y sentimientos, con ello lograras atraer y ayudar.
  • Cuando cometas un error, ofrece una disculpa específica y sincera.
  • Busca siempre un resultado mejor que el que esperas: no importa que tu objetivo sea grande o pequeño, apunta a lo más alto.
  • Cuando hayas ayudado a los otros, haz más: se inolvidable.
  • Manten una actitud de gratitud: agradece a los otros.

“La influencia verdadera es un modo de ser como persona y como profesional, no un modo de calcular las ventajas en el corto y largo plazo”.